jueves, 11 de febrero de 2010

2 - Crystal backup



ENGLISH VERSION
"They could not see me, but there were human bodies perfect naked, rubbing against each other in front of mirrors made of glass streaked like quartz or other crystal stone. When I looked at the glass started to see images flowing in, and shortly after, I could sense that something of me left in the object. I felt something behind me, like when a sixth sense tells you that someone is watching you from behind and I turned in alarm. Behind me was an elderly Native American who was smiling at me holding a huge quartz of several heads in one of his hands at his chest. He pointed to the mirror behind me with a nod of his head as if to say he understood what I had experienced and I told him what I had perceived. We talked a long time, but mainly he spoke. He explained that memories can be stored in objects, like mnemonic system, especially in the crystals, and showed me several simple ways to do it. I forgot the time while we talked until I was late and we had to go both hoping to meet again someday. In all that time none of the people in the group of naked bodies cavorting said to have perceived our presence. They probably never knew we were there."

SPANISH VERSION
"Ellos no podían verme, pero allí había cuerpos humanos desnudos y perfectos, frotándose unos contra otros frente a unos espejos hechos de un cristal veteado como si fuera de cuarzo o de otro tipo de piedra cristalina. Cuando miré el cristal empecé a ver imágenes fluyendo dentro, y poco después, pude percibir que algo de mí quedaba en el objeto. Sentí algo tras de mí, como cuando un sexto sentido te indica que alguien te está mirando por detrás y me giré alarmado. Allí había un anciano nativo americano que me sonreía sosteniendo un cuarzo enorme de varias cabezas en una de sus manos a la altura de su pecho. Señaló al espejo tras de mí con un gesto de su cabeza como queriendo decirme que comprendía lo que yo había experimentado y yo le conté lo que había percibido. Estuvimos conversando mucho tiempo, aunque principalmente habló él. Me explicó que es posible almacenar recuerdos en los objetos, como un sistema mnemotécnico, especialmente en los cristales, y me enseñó varias formas simples para hacerlo. Me olvidé del tiempo mientras hablábamos hasta que se me hizo tarde y ambos tuvimos que marcharnos esperando volver a encontrarnos algún día. En todo aquel tiempo ninguna de las personas del grupo de cuerpos desnudos que retozaban expresó haber percibido nuestra presencia. Probablemente nunca supieron que estuvimos allí."

jueves, 4 de febrero de 2010

1 - The strange priest that came from the fog - El extraño sacerdote que vino de la niebla.

ENGLISH VERSION

I was in a small old town, with streets irregularly paved and small houses whose walls blackened lime has long since lost its consistency hinting stains of brick and adobe, as an eternal decomposing body. The darkness of the morning was broken by languid lanterns that yawning yellow aura on the thick fog which preceded the day as a manifestation corporeal the coolness of the mountain towns. From far away came nearer the sound of a hand bell reverberated seem to come from everywhere at once, with a specific cadence in slow muffled moaning. Two consecutive touches, a separate one, two touches and breathing followed two seconds and repeat. Shortly afterwards I could hear was sometimes accompanied by a voice, well-trained vocal chords and a powerful and throaty sound, coming from a regular speaker, who in short sentences and blunt paralyzed the time at dawn. Soon my mind unified sound with a dark shadow that came across the fog in my direction and that, even with his slow swagger, soon crossed the small street to be very close to me. He was a middle-aged man, wearing a spotless suit Catholic cardinal, but certain details such as old and worn sandals or beard and untidy hair and hands worked and sturdy body, revealed a village priest whole life, but often lacked any prejudice by being forced to work to get their daily bread with his parishioners. He waved the bell forcefully and with his booming voice filled the street with a few short phrases of ominous character that repeated over and over again. "The end is near," "Prepare to leave this life ".... He passed by in front of me, ignoring me as if I was transparent, as if both belongs to two different realities that touch at a time and the next moment to lose contact. Something in me forced me to flee

SPANISH VERSION

Me encontraba en un pequeño pueblo antiguo, de calles empedradas irregularmente y pequeñas casas de paredes cuya oscurecida cal hace tiempo que perdió su consistencia dejando entrever lamparones de ladrillo y adobe, como un cuerpo en descomposición eterna. La oscuridad matutina era quebrada por lánguidos faroles que bostezaban su aura amarillenta sobre la espesa niebla que precedía al día como manifestación corpórea del frescor de los pueblos montañeses. Desde muy lejos se iba acercando el sonido de una campana de mano que reverberaba pareciendo venir de todas partes a la vez, con una cadencia específica embozada en lentitud plañidera. Dos toques seguidos, uno separado, otros dos toques seguidos y respiraba dos segundos y repetía. Poco después podía oír cómo era acompañada por una voz de cuando en cuando, de cuerdas vocales bien entrenadas y el sonido potente y grave del habitual orador que con frases cortas y rotundas paralizaba el tiempo en la alborada. Pronto mi mente unificó el sonido con una sombra oscura que atravesaba la niebla en mi dirección y que aún con su lento contoneo no tardó demasiado en atravesar la pequeña calle hasta estar muy cerca mío. Era un hombre de mediana edad, ataviado con un impoluto traje de cardenal católico, pero ciertos detalles como las viejas y gastadas sandalias o la barba y pelo sin arreglar, así como las manos trabajadas y el cuerpo recio, delataban a un cura de pueblo de toda la vida que bien a menudo hubiera carecido de prejuicios al verse forzado a sudar el pan junto a su feligresía. Agitaba la campana con contundencia mientras su atronadora voz llenaba el ambiente con unas pocas frases cortas y buscadas de carácter agorero que repetía una y otra vez. “El fin se acerca”, “ Preparaos para abandonar esta vida”.... Pasó de largo frente a mí, ignorándome, como si no me viera, como si perteneciéramos a dos realidades distintas que se tocan en un momento y al siguiente perdieran el contacto. Algo en mí me obligó a huir.